Intento de femicidio en Aluminé: reconstruyen el caso y buscan ADN en el hacha
El fiscal Marcelo Jofré dio detalles de la causa por el intento de femicidio de Noemí "Mimí" Matamala en Aluminé. La fiscalía realizará pericias de ADN en el hacha utilizada por el imputado Lucas Daniel Serrano, quien quedó detenido con cuatro meses de prisión preventiva en Zapala tras confirmarse que registraba tres pedidos de captura en la provincia del Chaco.

Un salvaje episodio de violencia de género que conmociona a la cordillera neuquina avanza en los estrados judiciales bajo una minuciosa labor pericial. La Fiscalía de Neuquén, a cargo de Marcelo Jofré, profundiza las diligencias de investigación criminal para sostener la acusación formal contra Lucas Daniel Serrano, de 38 años, imputado por el delito de femicidio en grado de tentativa, agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, en calidad de autor. La víctima, Noemí “Mimí” Mabel Matamala, de 49 años, permanece internada con pronóstico reservado y evolución estable en el Hospital Provincial Neuquén Dr. Eduardo Castro Rendón, adonde fue derivada de urgencia tras haber sido atacada a hachazos en la localidad de Aluminé.
La teoría del caso presentada durante la audiencia de formulación de cargos en los tribunales de Zapala ante la jueza de garantías Laura Barbé indica que el imputado esperó intencionalmente a la mujer —con quien mantenía una relación de pareja desde hacía un año, aunque sin convivencia—, entabló una discusión y aprovechó el estado de indefensión de la víctima para propinarle múltiples cortes con un hacha. De acuerdo con el testimonio recabado por la fiscalía, tras concretar la agresión en soledad, Lucas Daniel Serrano se cruzó con un vecino de la zona a quien le manifestó la frase: “Me mandé una cagada”. Ante la gravedad de la conducta y la necesidad de resguardar el proceso, la magistrada le dictó cuatro meses de prisión preventiva, medida cautelar que el acusado cumple alojado en la Unidad Detencional 48 de la ciudad zapalina.
Entre los ejes centrales del legajo probatorio que encabeza la fiscalía junto al fiscal jefe Matías Álvarez y el asistente letrado Eduardo Dedominichi, se destaca la realización de un cotejo de ADN sobre el hacha secuestrada y el análisis de la evidencia científica recolectada por el Gabinete de Criminalística. Asimismo, la causa sumó un antecedente de extrema gravedad institucional: las autoridades judiciales constataron que el agresor registraba tres pedidos de captura vigentes dictados por la Justicia de Charata, en la provincia del Chaco, por dos delitos contra la integridad sexual y un hecho contra la propiedad privada, todos con elevación a juicio. La investigación aguarda la evolución médica de la paciente para receptar su testimonio fundamental y reconstruir la mecánica de los hechos previa al ataque.



