Sin Cortes: La abuela de Luciana Muñoz asegura que su desaparición está vinculada a un caso de trata de personas
Mirta Maripillán denunció inacción de la justicia neuquina.

A dos años de aquel 13 de julio de 2024, el paradero de Luciana Muñoz es un enigma que expone las peores grietas del sistema institucional. En “Sin Cortes”, con un café de por medio, Mirta Maripillán brindó detalles sobre el proceso de investigación de la causa. La abuela de Luciana aseguró que su nieta fue víctima de una red de trata de personas y acentuó que la fiscalía de Neuquén solo buscaba un cuerpo.
¿Cómo actuó la fiscalía de Neuquén en la desaparición?
La revelación más grave del testimonio de Mirta apunta directamente contra el fiscal provincia, Andrés Azar y su equipo de investigadores. Según la familia, las autoridades locales nunca contemplaron la posibilidad de hallar a la joven con vida. Por el contrario, la directiva oficial se enfocó desde el primer día en la búsqueda de un cadáver.
“Incluso nos quisieron entregar una personita que encontraron… y nos querían entregar esa personita. No la reconocimos como que era Luciana, no es Luciana”, mencionó la abuela de Luciana.
Mirta citó las palabras del propio fiscal Azar: “Azar nos dijo ‘está muerta y no la encontramos. No sé dónde la metieron. No sé dónde está el cuerpo'”.
Ante esta parálisis, la causa migró a la Justicia Federal bajo la carátula de trata y desaparición forzada de personas.
¿Por qué la familia denuncia trata de personas y señala a Avilés?
El fuero federal investiga la pista de la trata. La familia ubica en el centro de las sospechas a Maximiliano Avilés, expareja de Luciana, quien posee antecedentes por violencia física hacia ella.
Mirta comentó que, según los testimonios que fueron recabados en el expediente, entre el 13 y el 18 de julio de 2024, varios vecinos vieron a Luciana cautiva. Ella pedía cigarrillos y ayuda desde la ventana superior de una barbería vinculada al acusado. Pese a los allanamientos posteriores, donde los peritos hallaron muestras de sangre, el silencio judicial predominó. Hoy, la familia teme un inminente sobreseimiento para Avilés.

Un pedido de memoria y respeto
La abuela rechaza tajantemente las acusaciones sobre adicciones que algunos sectores de la sociedad usaron para justificar la inacción. Pide empatía y exige a las autoridades respuestas inmediatas para evitar que el caso quede en el olvido. Su testimonio final resume la angustia de una búsqueda a contrarreloj:
“Quizás me llegue a morir y no encontrar a mi nieta y eso me preocupa porque si yo no estoy esto se muere, esto se apaga, esto no siga adelante”, mencionó Mirta.



