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Un año sin ver a su hijo: la lucha de Alexandra

A 12 meses del operativo en el jardín 65, la madre marchó en Neuquén para exigir la restitución inmediata de su hijo

El centro de la ciudad de Neuquén fue testigo de una jornada de profunda memoria y reclamo. A un año exacto del violento procedimiento policial que despojó a Alexandra Sabio de su hijo en las puertas del Jardín 65, una columna de manifestantes recorrió las calles capitalinas. La concentración inició en el monumento al general San Martín, hizo una parada frente a la sede del Tribunal Superior de Justicia sobre la calle Alberdi y culminó sus pasos ante la Casa de Gobierno.

Frente a la multitud, la voz de Alexandra tembló por el dolor, pero se sostuvo firme ante los presentes. Con el recuerdo del arresto de aquel día, la madre relató la trampa burocrática que enfrentó pocas horas antes. Su abogado y ella acudieron al establecimiento educativo para hacer efectivo el retorno de su hijo, dado que finalizó el plazo legal fijado por la justicia para la guarda unilateral de la otra parte.

La marcha en el centro de Neuquén. (ATEN Plottier)

¿Por qué el caso del niño M moviliza a Neuquén?

La causa trasciende el fuero de familia y expone una situación institucional en la provincia. Alexandra explicó con precisión la caducidad del plazo legal que mantenía la separación de su hijo: “Hoy a las 3 de la tarde se termina el cuidado unilateral de Claude Staicos y M legalmente tendría que haber vuelto a mi casa, que es su centro de vida”. Sin embargo, al llegar al colegio, las autoridades escolares confirmaron que el niño no asistió a clases ese día.

La inasistencia del menor confirmó las advertencias de la familia sobre el incumplimiento de las leyes por parte de la contraparte. Ante esta situación, Alexandra ratificó su decisión de concurrir cada día a las puertas de la institución hasta lograr el reencuentro definitivo.

Alexandra Sabio. (ATEN Plottier)

¿Cuál es el reclamo a las autoridades de Neuquén?

La movilización popular evidenció que la respuesta institucional resulta insuficiente. Alexandra vinculó las maniobras judiciales con una estigmatización hacia su labor de activismo en favor de causas sociales, obreras y de pueblos originarios. Por ello, dirigió un pedido directo a toda la comunidad para evitar que el caso quede en el olvido.

“Por favor, no nos suelten la mano a M y a mí, porque mientras ustedes me sigan acompañando, yo voy a seguir firme”. Con esta declaración, la jornada cerró entre abrazos.

Redacción

La calle con voz

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