Terror en el Polideportivo Gregorio Álvarez por un hombre armado con un cuchillo de asador

Una tarde de actividades deportivas habituales se transformó en una escena de pánico en el Polideportivo del barrio Gregorio Álvarez, cuando un hombre de 34 años, diagnosticado con esquizofrenia grave, irrumpió en el recinto empuñando un cuchillo de grandes dimensiones. El incidente, ocurrido ayer entre las 17:30 y las 18:00, obligó a la evacuación inmediata de decenas de niños y padres que se encontraban en clases de vóley y otras disciplinas.
El operativo, a cargo de la Comisaría 21, derivó en una persecución dentro de las instalaciones que culminó en el sector de los baños de damas. Allí, el sujeto se atrincheró mientras una madre y su hija menor de edad permanecían encerradas en uno de los compartimentos, presas del terror. Ante la agresividad del hombre y su negativa a deponer el arma, los efectivos debieron utilizar sus escopetas 12/70 con cartuchería de estandarte (postas de goma) para neutralizar la amenaza.
Uso de la fuerza y salud mental
El comisario Cristian Cuevas detalló que se efectuaron disparos dirigidos a las extremidades inferiores para lograr que el atacante soltara el cuchillo, el cual terminó incrustado en una de las puertas tras ser arrojado con violencia. El padre del joven se presentó en el lugar y explicó que su hijo no consumía su medicación desde hacía una semana, lo que habría desencadenado el brote psicótico. Tras ser reducido, el hombre fue trasladado por el SIEN al Hospital Castro Rendón para una evaluación psiquiátrica urgente.
El hecho reavivó la polémica sobre la implementación de las armas menos letales (Taser) en Neuquén. Aunque ya fueron presentadas oficialmente, Cuevas señaló que el personal aún aguarda las capacitaciones necesarias para su uso. “Hubiera sido un elemento muy útil en este contexto de encierro”, admitió el jefe policial, destacando que, pese a los rebotes de los perdigones de goma en el recinto cerrado, no se registraron heridos entre los civiles presentes.



