Neuquén inicia un mega-proyecto científico para mapear las variantes del hantavirus
El CEAN, en conjunto con el Conicet, el Instituto Malbrán y la UNCo, lanzó una serie de campañas de captura y análisis molecular en áreas críticas de la cordillera. El científico Ricardo Piudo confirmó a NoticiasNQN que los muestreos biológicos iniciaron en Meliquina y buscan detectar la presencia de nuevas variantes genéticas del virus Andes Sur en entornos peri-domésticos.

El sistema científico y sanitario de la provincia puso en marcha una ambiciosa fase de investigación orientada a decodificar la circulación del virus Andes Sur y perfeccionar los esquemas de prevención biológica en el territorio. A través de un trabajo articulado entre el Centro de Ecología Aplicada del Neuquén (CEAN), el Conicet, la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), el Instituto Malbrán y el Ministerio de Salud provincial, los equipos técnicos iniciaron campañas de campo estratégicas para identificar las mutaciones y variantes genéticas del virus que anida en las poblaciones de roedores silvestres.
Las investigaciones acumuladas por los expertos permitieron derribar viejos mitos geográficos sobre la enfermedad, determinando que el principal reservorio del patógeno, el ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus), no habita de forma exclusiva en las áreas boscosas de la cordillera, sino que posee una plasticidad ecológica que le permite colonizar sectores de estepa y consolidar poblaciones en entornos peri-domésticos rurales del Alto Valle y el sur provincial, donde el riesgo de contacto con humanos se incrementa. De acuerdo con los muestreos biológicos, solo el 5% de los ejemplares capturados se encuentra infectado, prevaleciendo la portación en machos adultos con lesiones corporales, lo que ratifica que el contagio intraespecífico se ejecuta mediante mordeduras durante disputas territoriales.
El monitoreo histórico de la denominada «ratada» —el fenómeno de reproducción masiva de roedores desencadenado por la floración de la caña colihue, registrado con rigurosidad científica en los años 2001, 2010, 2013 y 2018— aportó la matriz de datos necesaria para predecir que los picos de abundancia de la especie se concentran durante la estación de otoño, regulados por variables climáticas y la disponibilidad de biomasa alimentaria. El investigador del CEAN, Ricardo Piudo, enfatizó que la evidencia científica obliga a redireccionar los esfuerzos de concientización social hacia los predios rurales habitados y leñeros, áreas críticas donde las secreciones secas del animal pueden ser inhaladas por los pobladores.
La nueva etapa del proyecto, que cuenta con el soporte analítico del Inibioma y el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas ANLIS-Malbrán, se focaliza en el trazado filogenético y molecular de las muestras recolectadas para establecer con exactitud matemática qué variantes virales coexisten en la región y si existen otras especies de micromamíferos interviniendo en la dinámica de transmisión del Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus. La primera campaña de captura y análisis serológico comenzó a ejecutarse durante la primera semana de junio en el área de Villa Lago Meliquina, extendiéndose de forma paulatina hacia localidades con antecedentes epidemiológicos con el fin de generar herramientas de alerta temprana que consoliden a la provincia como el polo de referencia eco-epidemiológica de la Patagonia.



