Desalojo de la toma en el oeste neuquino: tres detenidos y acampe levantado
Efectivos desarmaron el asentamiento tras intimar a las familias. Formularán cargos a tres presuntos instigadores.

Durante la mañana del miércoles, la policía de Neuquén concretó el desalojo del predio de 7 hectáreas del oeste que habían ocupado unas 320 personas. La maniobra para retirar las carpas y los precarios tinglados de madera y nailon fue paulatina, sectorizada y prácticamente se realizó sin la necesidad de recurrir a la violencia extrema.
Los vecinos de la toma denominada Las Flores detallaron a ´La Calle Con Voz´ que los efectivos pasaron por todos los lotes subdivididos por cintas plásticas de peligro y les dieron un papel para firmar. Comentaron que primero fue bajo la promesa de ser incorporados a un futuro plan de vivienda, pero cuando comenzaron a leer el texto se trataba de una intimación judicial que les advertía sobre la posibilidad de quedar involucrados en una causa penal por el delito de usurpación.

La propuesta que les ofrecieron los uniformados, según el testimonio de los vecinos, era que podían retirarse de forma voluntaria con sus pertenencias para evitar cualquier problema judicial.
El siguiente paso de la policía, fue comenzar a desarmar los campamentos que ya estaban vacíos, la mayoría sobre los que estaban ubicados sobre la calle Padre Genco. Algunos optaron por prender fuego los restos de materiales antes de partir y otros se fueron caminando cabizbajos mientras cargaban sus mochilas y colchones. El sueño de tener su propia tierra se desmoronó, a pesar de que se habían instalado a pocos metros de una laguna llena de barro y basura.

Los últimos que intentaron resistir fueron los que se encontraban más cerca del sector de la parte trasera de la escuela Nuestra Señora de la Guardia. Organizados en varios grupos de distintas fuerzas especiales, los uniformados se acercaban de a poco para pedir que levantaran campamento por su propia voluntad. Esta metodología generó un efecto dominó que impidió cualquier clase de resistencia. Sin embargo, quienes habitaron ese lugar inhóspito durante siete días consecutivos, siempre se mostraron pacíficos, con un diálogo cordial y compartieron en comunidad cada acción para lograr su objetivo.
Una pareja de jóvenes que el pasado martes almorzaba un guiso en su lote se retiró con sus pertenencias. Prefirieron hacerlo antes de tener algún inconveniente. Otro vecino comenzó a hablar de Dios y las consecuencias de sus actos mientras observaba la fila de efectivos que aguardaban el momento de proceder. Otros jóvenes, que ya no tenían nada para perder, comenzaron a tocar la guitarra y cantar, mientras a unos pocos metros un grupo de policías recién incorporados a la fuerza intentaban remover los postes que sostenían la estructura de una casilla de pallets.

El sector Cárdenas y el problema de los servicios
A pocos metros de la laguna, los propietarios de las casas linderas del sector denominado Cárdenas expresaron su preocupación por la situación de la toma. Por un lado llevaban siete días sin dormir porque hubo robos de materiales durante la noche por parte de las personas de la toma, pero más allá de eso comparten la necesidad habitacional de los habitantes de la toma. Una pareja de vecinos detalló que el sector Cárdenas es un loteo que fue vendido por un propietario en condiciones irregulares hace dos años años atrás. Según afirmó otro grupo de vecinas, que observaban el proceso de desalojo de la toma, indicaron que el barrio Cárdenas carece de los servicios básicos: no tienen gas domiciliario y todavía se encuentran colgados de la electricidad. Para calefaccionarse deben utilizar garrafa o leña porque el servicio eléctrico tiene problemas de tensión.
Los vecinos que tienen sus casas también son parte del problema habitacional que sufre la provincia, pero es distinta su situación comparada con quienes plantaron su carpa sobre el terreno barroso que volverá a ser un descampado. Sobre el espejo de agua se ha formado un basural de residuos voluminosos y los vecinos han solicitado la intervención del Estado para sanear el sector ante posibles problemas que puedan afectar la salud. Los pedidos aún no han sido respondidos.

Detenciones
El pasado miércoles, fueron detenidas tres personas por haber sido consideradas como presuntas instigadoras de la toma. Militantes de partidos de izquierda y sindicatos fueron a Comisaría Primera para reclamar su liberación. Se estima que el próximo jueves, a las 8.30 horas se le formularán cargos y recuperarían su libertad.
El concejal y referente del Polo Obrero, César Parra argumentó que la detención de Ángel, Jésica y Esmeralda fueron detenidas porque eran las personas que oficiaban de referentes de la toma, para poder efectivizar el desalojo.





Un comentario