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CALF le cortó la luz al Ejército en Neuquén por una deuda de 60 millones de pesos

La severidad del plan de austeridad del sector público nacional comenzó a provocar cortocircuitos institucionales de extrema gravedad operativa en las delegaciones del interior del país. En un hecho de características inéditas para la región, la cooperativa eléctrica neuquina CALF interrumpió el suministro de energía en una de las principales bocas de consumo que el Ejército Argentino posee en Neuquén Capital. La drástica medida de fuerza comercial se ejecutó tras reiteradas intimaciones formales frente a una mora presupuestaria que se arrastra desde marzo de 2026, acumulando un retraso de más de cuatro meses. El episodio expone de manera descarnada cómo la parálisis en el envío de partidas nacionales alcanza incluso a estructuras estratégicas vinculadas a la defensa y la seguridad.

Según confirmaron fuentes internas de la prestataria de servicios al portal especializado Sur Política, la deuda consolidada por la fuerza militar globaliza una cifra superior a los 60 millones de pesos. El descalabro financiero afecta de manera directa a diez de las trece bocas de suministro que la institución castrense tiene dadas de alta en el ejido urbano de la capital provincial. De ese total de diez puntos impagos, la cooperativa eléctrica optó por suspender el servicio únicamente en una boca estratégica, una decisión orientada a emitir una fuerte señal de advertencia sin llegar a paralizar por completo la operatividad logística de la fuerza de seguridad en la zona.

Tras la ejecución del corte físico en las instalaciones del oeste, el suministro de energía fue restablecido este miércoles mediante una ventana de tregua técnica de 48 horas que se extenderá hasta el próximo jueves. Esta rehabilitación provisoria se concedió bajo el compromiso formal de los mandos militares de destrabar de forma urgente los fondos adeudados. Desde las filas del Ejército Argentino esgrimieron una complejidad administrativa de fondo ante el conflicto: la delegación local no maneja fondos de caja chica ni dinero en efectivo para este tipo de transacciones corrientes y opera bajo estrictas transferencias del presupuesto centralizado en Buenos Aires, una modalidad burocrática que hoy colisiona con los sistemas automatizados de conciliación de la cooperativa.

Las trabas en los canales de compensación bancaria directa mantienen en vilo a las autoridades de ambas entidades, ya que de no acreditarse los pagos en las próximas horas se procederá a la desconexión definitiva de los medidores. La situación genera preocupación en la comunidad ante el impacto que la falta de suministro eléctrico podría ocasionar en los servicios de asistencia civil, comunicaciones y logística que la guarnición militar brinda de forma habitual a la ciudadanía. Mientras tanto, directivos de CALF ratificaron que el plan de cobro y reducción de morosidad se aplicará con el mismo rigor a todos los grandes consumidores del sector público y privado, independientemente de su rango institucional.

Redacción

La calle con voz

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