Crece la tensión en la toma del oeste neuquino: 320 personas acampan entre el barro
Los ocupantes aseguran que no pueden pagar alquileres. Reclaman respuestas por la crisis habitacional mientras la Policía bloquea el predio.

Desde hace una semana, unas 320 personas ocuparon un predio situado en la zona oeste de Neuquén capital. Se trata de un terreno de 7 hectáreas, o más bien un lugar donde hay lagunas permanentes y canales con agua de color verde putrefacto.
La Toma denominada “La Rosa”, según el consenso de sus ocupantes, está emplazada sobre la calle Padre Genco y Fogwill. Entre los restos de microbasurales, escombros y lagunas el terreno enlodado está separado con cintas plásticas de peligro. Son “lotes” de 10 x 30 metros aproximadamente.

Para proteger las carpas de la lluvia instalaron debieron usar polietileno sostenidos por estructuras hechas con postes de madera. Un vecino que realizaba un pozo con la pala de punta, cubierta de barro comentó que cada interesado se realizaba su propia división en el lugar donde podía. Incluso hay un grupo de personas que se instalaron a pocos metros de la laguna más grande.
Otro vecino, que propició de acompañante durante el recorrido que realizó La Calle Con Voz, comentó que ya no podía pagar el alquiler y no le quedó otra opción que “jugársela” para conseguir el terreno que nunca había podido obtener.

Una pareja jóven pidió posar para la foto sobre la puerta de su nuevo espacio, donde aspiran poder comenzar el inicio de una futura familia. Mencionaron que vieron un Estado de Whatsapp en donde anunciaban la toma, pero añadieron que la mayoría se acercó cuando ya se habían metido y que la necesidad habitacional es el principal motivo.
También hay personas mayores, solas y grupos familiares con niños pequeños. El trato y el diálogo siempre es respetuoso y la comunidad se encuentra organizada y decidida a permanecer desde que ingresaron a la toma.

“No somos bolivianos los que estamos acá” comentó una de las referentes de la toma, ofuscada por una noticia que había leído en los medios. Mientras sacaba las tortas fritas de la olla comentó que son personas de barrios cercanos como Los Hornitos, y con necesidades reales de tener su propia vivienda.
Desde el inicio de la toma, el predio es custodiado por efectivos policiales. El enojo colectivo del pasado martes comenzó a generalizarse durante la tarde, cuando comenzaron a impedir el ingreso de alimentos y materiales al predio. Una reunión informativa se pautó para las 14 horas.

El dilema de los vecinos era dónde recibían al comisario, porque temían que si acudían todos los ocupantes la policía podría aprovechar la distracción para proceder al desalojo. “Solo los hombres” propuso una mujer, pero otra le respondió que las mujeres solas podrían ser vulneradas en sus carpas. Entonces solo las mujeres recibían al oficial, pero también había cierto riesgo. Al final un grupo fue al encuentro mientras otros se quedaban a custodiar sus carpas. Entre silbidos, gritos y mensajes de Whatsapp ya estaban preparados para el tenso encuentro.
El comisario llegó acompañado pero no quiso atravesar el interior del predio como le pidieron los vecinos. Un oficial de rango menor comenzó a leer un papel que tenía escrito en letras grandes e imprenta mayúscula: “URGENTE”. Se trataba de un aviso del fiscal de caso Juan Manuel Narváez en donde se notificó el impedimento para ingresar alimentos, pañales, agua, materiales y vehículos al interior del prebajodio. El comisario a cargo añadió: “El que sale no puede volver a entrar”.

Los vecinos cuestionaron la decisión porque consideran que no se garantizaban los derechos de las infancias. Por ejemplo, un par de niños pequeños que jugaban en un montículo de tierra y sobre una silla que le faltaba una pata.
Al finalizar, los vecinos denunciaron que el grupo de uniformados se dirigió a un comercio del barrio y les secuestraron una motocicleta como forma de represalia por haberles vendido mercadería a integrantes de la toma. El momento de tensión fue breve, pero marcó el primer antecedente del endurecimiento de las medidas judiciales.
Denuncia por usurpación
Al Ministerio Público Fiscal ingresó una denuncia por usurpación por parte de un propietario, aunque no trascendió su identidad. El Instituto Provincial de Vivienda y Urbanismo (IPVU) también realizó su propia presentación.

Pedido de ayuda
Cristian no tiene su lote, pero se ofreció a construir el comedor comunitario y señaló el lugar preparado que le ofreció una vecina. Pese al impedimento para poder hacer entrar elementos pidió donaciones de alimentos y frazadas para ayudar a las personas que deben pasar la noche con frío extremo. Quienes deseen hacerlo lo pueden contactar al 2995861738.





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