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Diputados aprobó el pago a los fondos buitre en Buenos Aires

Con 139 votos a favor, el oficialismo convirtió en ley el acuerdo que busca cerrar 25 años de litigios por el default de 2001.

La Cámara de Diputados de la Nación vivió una jornada de alta tensión política en la ciudad de Buenos Aires. El oficialismo logró convertir en ley el proyecto que autoriza el plan de pago a los dos últimos grupos de acreedores con demandas activas contra el Estado nacional por el default de la deuda del año 2001. La votación cerró con 139 votos a favor y 97 en contra. La urgencia dominó el recinto: el próximo 30 de junio vencía el plazo acordado con los fondos de inversión internacionales.

El entendimiento económico implica un desembolso total de 171 millones de dólares. De ese monto, 67 millones corresponden a Bainbridge Ltd. y 104 millones al grupo que encabeza Attestor Value Master Fund LP. La cancelación utiliza el formato internacional de Entrega contra Pago (DVP). Este mecanismo libera los fondos de manera simultánea a la extinción de los títulos. Además, los holdouts asumirán los costos legales y se comprometieron a una cláusula de inacción (standstill) para evitar nuevos litigios. El beneficio inmediato para el país radica en levantar los embargos que dictó la justicia de Estados Unidos sobre activos soberanos, los cuales afectaban a empresas estratégicas como Aerolíneas Argentinas e YPF, y a las reservas del Banco Nación.

Congreso de la Nación. (X)

¿Cómo impacta la nueva ley de deuda en el patrimonio nacional?

El debate expuso dos visiones irreconciliables sobre la soberanía financiera y el cumplimiento de las obligaciones externas. El miembro informante del oficialismo, Bertie Benegas Lynch, defendió la iniciativa como una medida de saneamiento reputacional para el país. El legislador apuntó contra las administraciones previas por la gestión de la ley de Pago Soberano del año 2014. El diputado oficialista aseguró:

“Con el pago a los dos fondos buitres se buscará cerrar después de 25 años esta herida de deshonra internacional”, explicó Benegas Lynch.

Benegas Lynch remarcó que el Estado obtuvo una quita del 30% sobre el remanente de la sentencia dictada por los tribunales de Nueva York y evitó el pago de los honorarios de los abogados de los acreedores.

Desde la vereda opuesta, la oposición sembró interrogantes sobre la transparencia del proceso y las consecuencias a largo plazo para la economía local. El diputado de Unión por la Patria, Itai Hagman, alertó sobre los peligros de reabrir el circuito del crédito internacional bajo estas condiciones. El economista criticó la falta de información oficial sobre el origen de los títulos negociados y manifestó:

“¿Qué creen que va a generar esto que estamos discutiendo hoy, si no es un nuevo ciclo de endeudamiento y, por lo tanto, una nueva crisis financiera en nuestro país?”

En sintonía con las críticas, Miguel Pichetto (Encuentro Federal) fundamentó su rechazo en fallas técnicas del proyecto. El legislador denunció que la norma carece de una asignación presupuestaria explícita que determine si los fondos provienen de rentas generales, reasignación de partidas o nueva deuda. Asimismo, denunció la opacidad en las comisiones de los intermediarios del sector financiero. Por su parte, el Frente de Izquierda, a través de Néstor Pitrola, insistió en la ruptura con los organismos multilaterales de crédito, mientras que Germán Martínez (UxP) reclamó que el Ejecutivo nunca detalló el valor original de adquisición de los bonos para comprobar la legitimidad de la cifra millonaria convalidada.

El cierre del bloque oficialista estuvo a cargo de Silvana Giudici. La diputada destacó que la negociación incluye la devolución de acciones de clases A, B y D de la petrolera estatal YPF que estaban en poder de estos fondos. Según la legisladora, esta restitución remueve los riesgos judiciales de la compañía y permite que opere libre de conflictos internacionales directos. Con la ley sancionada, el Gobierno nacional corre contra el reloj para transferir las divisas antes del fin de mes y dar por cerrado un capítulo que nació con la crisis de principios de siglo.

Redacción

La calle con voz

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