Rucci anunció bono de $500.000 y lanzó alerta por Vaca Muerta

Ante una multitud de más de 20.000 trabajadores congregados en Añelo, el titular del Sindicato de Petroleros Privados, Marcelo Rucci, encabezó una asamblea histórica donde anunció un alivio económico inmediato y fijó una postura combativa frente al escenario político nacional. En un contexto marcado por la caída de actividad durante el último año, el gremio confirmó el pago de un bono extraordinario de $500.000 para cada operario del sector, además de la cancelación del 3% pendiente de la paritaria anterior y la consolidación del 5% por zona, equiparando finalmente a la cuenca neuquina con los regímenes históricos del sur del país.
El dirigente fue tajante al referirse a la situación de Vaca Muerta, advirtiendo que las inversiones millonarias en la región no pueden realizarse a costa del sacrificio de quienes ponen el cuerpo en los yacimientos. Para garantizar que las mejoras lleguen al bolsillo sin demoras burocráticas, se estableció que los porcentajes no homologados se liquiden bajo el concepto de “Bono Vaca Muerta”, de carácter no remunerativo. Rucci subrayó que, si bien existe un tope salarial del 12% a nivel nacional, el sindicato ha logrado perforar ese techo para defender el poder adquisitivo frente a la inflación y los costos de vida en la zona petrolera.
La asamblea también funcionó como un termómetro político ante los rumores de cambios en la legislación vigente. Rucci lanzó una fuerte advertencia contra cualquier intento de reforma laboral que pretenda introducir la multiplicidad de tareas o el banco de horas en los contratos petroleros. “El riesgo empresarial no puede recaer sobre el lomo de los trabajadores”, sentenció el líder gremial, quien aseguró que la organización se mantiene en estado de alerta y movilización permanente. La defensa de las condiciones de seguridad y la dignidad del operario se presentaron como líneas rojas infranqueables ante cualquier avance normativo que implique un retroceso en derechos adquiridos.
El cierre del encuentro en Añelo reforzó la unidad del sector tras un 2025 complejo en materia de despidos. Acompañado por Ernesto Inal, Rucci destacó que el gremio no convalidará la exclusión de ningún trabajador y que la fuerza del sindicato reside en la cohesión de las familias petroleras. Con la mirada puesta en la negociación que vence el 31 de marzo, el mensaje para las cámaras empresariales y el Gobierno fue claro: no habrá paz social en Vaca Muerta si se intenta avanzar con una reforma laboral que precarice el empleo en el corazón energético del país.



