Piden recursos para la investigación del caso Cabañares y audiencia con Rolando Figueroa
Flavia Currumil, madre de Silvia Cabañares, realizará una conferencia de prensa en Casa de Gobierno para exigir una audiencia con el gobernador Rolando Figueroa. A casi tres años del femicidio, la familia denuncia la falta de recursos para investigar, critica que el único detenido tenga prisión domiciliaria en Balsa Las Perlas y advierte que los testigos no declaran por miedo a represalias.

En una muestra de persistencia frente a la falta de respuestas judiciales, Flavia Currumil, madre de Silvia Cabañares, encabezará una conferencia de prensa en las puertas de la Casa de Gobierno de la provincia de Neuquén. La convocatoria pública, pautada para este lunes a las 10:00 horas, contará con el acompañamiento activo de diversas organizaciones de mujeres y agrupaciones feministas de la región. El objetivo central de la movilización en la sede del Ejecutivo es formalizar una solicitud de audiencia urgente con el gobernador de la provincia, Rolando Figueroa, ante el temor de la familia de que la causa penal quede consagrada a la impunidad.
En declaraciones brindadas durante una entrevista con Radio UNCo Calf, Currumil fue taxativa respecto de los motivos que la llevan a trasladar su reclamo a las máximas autoridades políticas de la provincia. La mujer explicó de forma detallada que el pedido concreto hacia la administración gubernamental radica en la necesidad imperiosa de que el Estado disponga y asigne los recursos económicos, técnicos y logísticos necesarios para fortalecer la investigación penal y garantizar un avance efectivo en el legajo judicial por el cruento femicidio de su hija.
El reclamo de la familia adquiere una relevancia crítica debido a la proximidad de una fecha dolorosa: el próximo 16 de agosto se cumplirán exactamente tres años desde que comenzó el derrotero público y judicial “pidiendo justicia por Silvia”, un período temporal en el que, según denunció su propia madre, aún no se han obtenido respuestas concretas ni condenas firmes por parte de los organismos estatales.
Durante el diálogo radial, Flavia Currumil cuestionó con dureza el accionar del Poder Judicial y expuso la alarmante situación en la que se encuentra el proceso de recolección de pruebas. La mujer criticó abiertamente que el único imputado y detenido en el marco de la investigación criminal goce actualmente del beneficio de la prisión domiciliaria en la localidad de Balsa Las Perlas, precisamente el mismo paraje rionegrino donde se ejecutó el femicidio. Asimismo, la madre de la víctima reveló una de las principales trabas que atraviesa el caso en materia probatoria: “Hay testigos pero no hablan porque tienen miedo”. Ante este escenario de desprotección, la familia insiste en que el Poder Ejecutivo debe intervenir dotando de herramientas de resguardo a la fiscalía, con la firme esperanza de que la presencia de recursos estatales genere un entorno seguro para que puedan surgir nuevas declaraciones testimoniales que aporten luz al expediente.
Al rememorar los pasos institucionales dados de forma previa, la mujer repasó que durante el año pasado mantuvieron mesas de trabajo y reuniones formales con el ministro de Gobierno, Jorge Tobares, y con su par de la cartera de Seguridad, Matías Nicolini. Sin embargo, lamentó que tras esos compromisos iniciales la investigación ingresó en una etapa donde “está todo muy tranquilo”, una parálisis que despierta en el entorno íntimo de la víctima el persistente temor a que la causa de pronto quede archivada o caiga en la nada profunda de los despachos tribunalicios.
“No queremos más impunidad. Queremos que las cosas se hagan como se tienen que hacer, que investiguen lo que tengan que investigar, y que saquen el caso adelante como corresponde”, resaltó con crudeza y dolor la madre de Silvia, visibilizando las deficiencias del sistema de justicia rionegrino y neuquino. Finalmente, Currumil describió el devastador impacto psicológico y emocional que el estancamiento del proceso genera de forma diaria en el núcleo familiar y los afectos más cercanos de Cabañares. Expresó que resulta imposible llevar una vida normal bajo estas circunstancias desgarradoras, teniendo que recordar y relatar de manera continua el crimen ante la ausencia de un debate oral. La mujer concluyó afirmando que, a esta altura del proceso, la sociedad y la familia ya deberían contar con una respuesta de condena concreta y haber atravesado la instancia del juicio correspondiente.



