Incendio de Sakura: evalúan la demolición completa del galpón
Tras extinguirse el fuego y finalizar la guardia de cenizas, la Municipalidad de Neuquén clausuró el depósito de Sakura debido al daño irreversible en sus estructuras. Las mediciones de Bomberos de la Policía y Defensa Civil con drones termográficos detectaron que el interior superó los 700 grados de temperatura, lo que forzó la colocación de un vallado perimetral en la esquina de Mascardi y Benedetti ante el peligro inminente de un colapso.

El peor incendio estructural de los últimos tiempos en la capital provincial entró en su fase pericial y preventiva con un panorama desalentador respecto al futuro del edificio. El jefe de la Dirección de Bomberos de la Policía de Neuquén, comisario Enrique Fraile, confirmó que el siniestro que destruyó el depósito comercial de la firma Sakura se encuentra totalmente extinguido. Durante la madrugada, las cuadrillas desplegaron una rigurosa guardia de cenizas para sofocar cualquier punto caliente latente, una tarea de enfriamiento que se vio facilitada por las precipitaciones registradas sobre la ciudad. Sin embargo, los daños materiales son totales y la severidad del choque térmico dejó las instalaciones al borde del colapso.
La reconstrucción del operativo oficial da cuenta de una emergencia de escala interprovincial que comenzó a las 10 de la mañana del jueves. El ataque inicial, comandado por los cuarteles de Villa Hipódromo, Gregorio Álvarez y el Cuartel Central, debió ser modificado drásticamente cuando las llamas superaron los 600 grados en el interior del predio, sobrepasando el límite de resistencia de los trajes autónomos de los operarios. Esto obligó a replegar al personal hacia un ataque perimetral externo, sumando el esfuerzo de dotaciones de bomberos de Cipolletti, Cinco Saltos, Centenario, Plottier y Añelo, quienes concentraron sus maniobras en salvar los comercios y las viviendas linderas de la calle Los Pinos, cuyos residentes debieron ser evacuados de forma temporal.

Las consecuencias físicas de las llamas sobre el galpón de 100 metros de extensión son críticas. El subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana del municipio, Francisco Baggio, detalló que mediante el uso de cámaras termográficas montadas en drones se constató que el corazón del depósito alcanzó picos de 700 grados de temperatura. Este nivel de calor extremo genera un debilitamiento estructural irreversible en las vigas y cabriadas de hierro, anulando cualquier condición de seguridad. Por este motivo, el área de Obras Particulares procedió a la clausura total del establecimiento y los informes técnicos preliminares sugieren que la única salida viable será la demolición completa de la mampostería remanente.
En el perímetro de las calles Padre Mascardi y Benedetti se dispuso un vallado preventivo de seguridad que iguala la altura de los frentes del edificio para contener los escombros ante un eventual derrumbe natural. Si bien la circulación vehicular fue rehabilitada en la esquina, el tránsito peatonal permanece estrictamente restringido. En paralelo, los peritos del área técnica judicial de la fuerza policial ya ingresaron al recinto devastado para recolectar muestras materiales y determinar científicamente el origen del foco ígneo, descartando las autoridades el avalar de forma apresurada las hipótesis vecinales que apuntaban a una falla eléctrica en las líneas internas.



