Despliegan un megaoperativo con drones y buzos en la Confluencia para hallar a un joven desaparecido
Un masivo despliegue de la Policía, Bomberos y la Secretaría de Emergencias rastrea el cauce y las costas desde el barrio Sapere hasta la unión de los ríos Limay y Neuquén. Buscan a un hombre de 30 años que falta de su hogar desde el 20 de mayo y sumaron botes semirrígidos y tecnología aérea para zonas complejas.

Las fuerzas de seguridad provinciales unificaron recursos para profundizar los rastrillajes en los cursos de agua de la capital. La Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos de Neuquén se acopló de manera formal a los operativos de rastreo fluvial y costero coordinados por la Policía del Neuquén y el Ministerio Público Fiscal, con el objetivo de localizar a un hombre de aproximadamente 30 años que permanece desaparecido. La denuncia por su ausencia fue radicada el pasado 25 de mayo, aunque las autoridades judiciales confirmaron que el joven ya era intensamente buscado por sus allegados desde el 20 de mayo, activando los protocolos de emergencia en toda la región ribereña.
El radio de cobertura de las brigadas operativas se concentra con exclusividad en el tramo comprendido entre el mirador este, ubicado en las inmediaciones del barrio Sapere y los puentes carreteros, hasta la zona de la Confluencia de los ríos Neuquén y Limay. En ese sector de alta complejidad geográfica, el personal especializado ejecuta de manera simultánea recorridos terrestres y náuticos para detectar cualquier indicio. La incorporación de la cartera de Emergencias aportó un bote semirrígido adicional para el patrullaje de las corrientes y dos drones de alta tecnología destinados al monitoreo aéreo de las riberas y las áreas de densa vegetación costera que resultan de difícil acceso para las patrullas de infantería.

La magnitud del despliegue técnico y humano movilizó a múltiples dependencias del Estado provincial. Las tareas en el terreno son ejecutadas por efectivos de la Policía de la Provincia, la división de Bomberos, buzos especializados en rescate profundo, personal técnico de Protección Civil y equipos entrenados en salvamento acuático. La fiscalía a cargo del caso mantiene abiertos diferentes frentes de recolección de testimonios para reconstruir las últimas horas de la víctima antes de su desaparición, mientras las embarcaciones oficiales prosiguen con las cuadrículas de navegación y los peritajes en ambas márgenes de los ríos de la región.
Efectivos policiales, rescatistas y buzos tácticos concentran los rastrillajes fluviales entre el barrio Sapere y la desembocadura de los ríos Limay y Neuquén. El joven de 30 años permanece desaparecido desde mediados de mayo y el operativo incorporó tecnología de monitoreo aéreo para recorrer las costas de difícil acceso.



