Cutral Co: confirmaron la muerte cerebral del adolescente baleado

La comarca petrolera se encuentra sumida en la conmoción tras confirmarse la muerte cerebral de un adolescente de apenas 14 años, quien permanecía internado en el hospital Castro Rendón de Neuquén capital. El joven había sido víctima de un feroz ataque armado el pasado viernes 13 de febrero en el barrio Belgrano de Cutral Co. A pesar de los esfuerzos médicos y su urgente derivación debido a la gravedad de la herida, el Ministerio Público Fiscal notificó este miércoles el desenlace irreversible del cuadro clínico. El menor falleció rodeado de su entorno familiar, mientras la justicia intenta desentramar la mecánica de un nuevo hecho de sangre que sacude al norte de la Patagonia.
La investigación del caso se maneja bajo un estricto hermetismo por parte de la fiscalía y la policía provincial. Esta reserva obedece a que el proceso involucra a otros menores de edad, lo que impide que las actuaciones sean de carácter público. Hasta el momento, las autoridades no han reportado detenciones ni allanamientos vinculados directamente con el disparo que terminó con la vida del adolescente. La falta de información oficial alimenta la tensión en un sector de la ciudad marcado por la violencia armada, donde los enfrentamientos entre grupos antagónicos han tenido antecedentes directos y letales en meses recientes.
Este asesinato ocurre en un contexto de extrema fragilidad social en Cutral Co, recordando la ejecución de otros dos jóvenes de 16 y 18 años ocurrida en agosto de 2025 en el barrio Nehuen Che. En aquella oportunidad, las víctimas fueron perseguidas y acribilladas desde un vehículo en movimiento en lo que se caratuló como un homicidio con alevosía y premeditación vinculado a conflictos territoriales. La repetición de estos episodios pone en evidencia una modalidad de justicia por mano propia donde el uso de armas de fuego se ha vuelto el recurso recurrente para dirimir disputas entre bandas, dejando un rastro de víctimas que apenas superan la edad escolar.
El avance de las pericias sobre los rastros de pólvora y el análisis de cámaras de seguridad en las inmediaciones del barrio Belgrano son los pilares sobre los que el fiscal jefe Gastón Liotard y su equipo intentan identificar a los autores. La impunidad con la que se desplaza la violencia armada en la zona urbana de la comarca petrolera genera un clima de incertidumbre entre los vecinos, quienes asisten a un incremento de la letalidad en los conflictos callejeros.



