El EPAS destruyó una calle en Alta Barda por purga de tanques

Una maniobra recurrente de evacuación de líquidos por parte del EPAS convirtió en una cárcava intransitable la calle que une los barrios Altabarda y Salud Pública. Durante la madrugada, el sistema de purga del tanque que abastece al sector colapsó la calzada al descargar el excedente de agua directamente sobre el asfalto y la tierra, sin ningún tipo de infraestructura de contención. El incidente, ocurrido alrededor de las 4 de la mañana, dejó al descubierto la falta de obras de canalización que permitan derivar estos sobrantes hacia el canal Batilana, ubicado a pocas cuadras del lugar.
La desidia técnica se repite en diversos puntos de la ciudad, ya que los tanques de reserva del organismo provincial carecen de sistemas de conducción de fluidos hacia los pluviales. Esta descarga libre genera una erosión hídrica violenta que, en esta ocasión, destrozó el acceso vehicular entre ambos barrios del norte neuquino. Mientras los vecinos enfrentan multas severas si derraman agua en la vía pública, el EPAS opera bajo una lógica de excepcionalidad institucional, dañando el patrimonio urbano sin enfrentar sanciones ni ejecutar las reparaciones necesarias en el corto plazo.
La situación en Altabarda refleja un problema estructural de planeamiento en los sistemas de saneamiento. La descarga descontrolada no solo destruye la infraestructura vial, sino que pone en riesgo la estabilidad del terreno en zonas de barda. A pesar de la cercanía con canales de desagüe que podrían recibir el líquido de purga, la prestataria opta por el vertido directo a la calle, una práctica que se vuelve sistemática ante cada saturación del sistema de bombeo. El reclamo vecinal escala ante una doble vara estatal que exige civismo al ciudadano pero permite el deterioro del espacio público por parte de sus propios organismos.



