Diputados neuquinos respaldaron la reforma laboral en una sesión de alta tensión

La Cámara de Diputados de la Nación se convirtió en el escenario de una definición política crucial para la provincia de Neuquén, donde los representantes locales jugaron un rol determinante en la media sanción de la reforma laboral. Mientras el bloque de La Libertad Avanza (LLA) celebró la aprobación como una victoria contra el “apriete gremial”, la diputada Karina Maureira, representante de la “neuquinitud”, justificó su acompañamiento general apelando a la necesidad de una modernización del sistema, aunque marcó fuertes discrepancias en capítulos que afectan directamente la autonomía de los convenios colectivos provinciales. La jornada reflejó la polarización de una provincia que, pese a liderar los índices de empleo registrado en el país, se encuentra en el centro del debate por la seguridad jurídica y el futuro de sectores estratégicos como Vaca Muerta.
Los legisladores nacionales por Neuquén de LLA —Gastón Riesco, Soledad Mondaca y Gabriela Muñoz— calificaron la aprobación como un paso histórico para demoler las trabas que impedían el crecimiento empresarial. Riesco enfatizó que la ley devuelve la libertad a empleadores y trabajadores, mientras que Mondaca subrayó que en Neuquén esto debe traducirse en que el trabajo sea sinónimo de progreso y no de “conflicto judicial”. Por su parte, Muñoz fue tajante al cuestionar el sistema actual, señalando que la falta de una normativa clara ha dejado a 4 de cada 10 trabajadores fuera de cualquier protección social. Para este bloque, la reforma es la herramienta indispensable para que la productividad regional se transforme en empleo formal y digno, alejándose de los esquemas que consideran anacrónicos.
En una postura más matizada, la diputada Karina Maureira defendió su voto a favor en general como un “voto de confianza” hacia la modernización, aunque rechazó de forma tajante los artículos que pretenden centralizar los convenios colectivos en manos del Gobierno nacional. Maureira advirtió sobre el peligro de vulnerar la seguridad jurídica de los acuerdos locales que han permitido a Neuquén sumar 5.000 puestos de trabajo en el sector privado en los últimos dos años. La legisladora también expresó su rechazo a los capítulos vinculados con la libertad sindical y el polémico artículo 26 sobre el estatuto del periodista, denunciando que las presiones de último momento influyeron en una votación que calificó como “extraordinaria y dolorosa” a título personal.
La participación de los diputados neuquinos dejó en claro que, si bien existe un consenso mayoritario sobre la urgencia de actualizar las leyes laborales para fomentar la inversión, las particularidades de la economía provincial exigen un blindaje contra la centralización porteña. Maureira descartó condicionamientos por parte del gobernador Rolando Figueroa, asegurando que su voto fue coherente con la defensa de los intereses locales, a pesar de las críticas que recibió en redes sociales.



