Neuquén inicia el paro nacional con cortes y volanteadas en la Ruta 7

Desde las primeras horas de este jueves 19 de febrero, el Parque Industrial de Neuquén se transformó en el epicentro de la resistencia contra las políticas económicas nacionales. Trabajadores de la educación, salud, estatales y agrupaciones estudiantiles iniciaron una jornada de protesta con una volanteada masiva sobre la Ruta 7, interceptando el flujo vehicular para exponer las consecuencias de la reforma laboral que se debate en el Congreso. La acción, que marca el comienzo activo del paro nacional en la región, no solo apuntó contra la administración de Javier Milei, sino que expuso una fractura interna en el movimiento obrero ante la demanda de medidas de fuerza más contundentes y una huelga general por tiempo indeterminado.
El diputado provincial y referente del sector ceramista, Andrés Blanco, encabezó la medida denunciando la naturaleza “anti-obrera” del proyecto de ley y criticando duramente la pasividad de la cúpula de la CGT. Durante la jornada, se hizo especial hincapié en que las modificaciones parciales al texto de la reforma no alteran su carácter precarizador, señalando como ejemplo testigo la situación de la empresa FATE y la pérdida masiva de puestos de trabajo. Para los sectores movilizados en la ruta, la jornada de hoy debe ser el punto de partida de un plan de lucha activo que logre frenar el ajuste fiscal y las modificaciones en los convenios colectivos de trabajo que pretenden generalizarse en todo el país.
La dinámica de la protesta incluyó el diálogo directo con los automovilistas y la distribución de materiales que detallan la pérdida de derechos adquiridos que implicaría la aprobación de la normativa en la Cámara de Diputados. Tras concluir la actividad en el acceso norte, las columnas de manifestantes se trasladaron al centro de la ciudad de Neuquén para confluir en una marcha unitaria junto a otros sindicatos. Esta estrategia de visibilización busca contrarrestar la modalidad de paro sin presencia en las calles que impulsan algunos sectores gremiales, apostando por una ocupación del espacio público como herramienta de presión política inmediata hacia los legisladores nacionales.
El escenario en la capital provincial se mantiene bajo una tensa calma, con un fuerte impacto en la conectividad terrestre y una adhesión que se siente con mayor rigor en los sectores que dependen del transporte y la administración pública. Los manifestantes advirtieron que la movilización obrera no se detendrá con el cese de la jornada de hoy, sino que se mantendrán en estado de alerta permanente a la espera de las definiciones en el Congreso de la Nación.



