Rescate aéreo en el Volcán Tromen: evacúan a un criancero

Un complejo operativo de emergencia sanitaria se desplegó en la base del volcán Tromen para rescatar a un poblador rural que sufrió graves heridas tras caer de su caballo. El accidente ocurrió en una zona de jurisdicción de Buta Ranquil, caracterizada por una geografía hostil donde el acceso terrestre es nulo para vehículos motorizados. Ante la gravedad del cuadro, que incluía dolores intensos y la imposibilidad de movilización por medios propios, las autoridades provinciales debieron activar protocolos de alta montaña para estabilizar al criancero en el lugar mientras se aguardaba la ventana climática que permitiera su extracción.
La emergencia sanitaria se vio complicada por las severas condiciones meteorológicas que azotaron el norte neuquino durante la tarde y noche de ayer. A pesar de contar con el helicóptero del Sistema Provincial de Manejo del Fuego —recurso estratégico apostado en la zona por la temporada de incendios—, las ráfagas y la inestabilidad impidieron el despegue inicial. Esto obligó a una dotación de Bomberos, personal policial y agentes del Hospital de Buta Ranquil a permanecer toda la noche a la intemperie junto al herido, brindando cuidados paliativos y monitoreo constante para evitar que su estado de salud se deteriorara ante las bajas temperaturas de la cordillera.
Finalmente, en las primeras horas de este miércoles, la mejora en la visibilidad permitió que la aeronave realizara la maniobra de aproximación y evacuación. El criancero fue trasladado de urgencia hacia el Hospital de Chos Malal, donde ingresó con diagnóstico reservado para recibir atención médica especializada. La coordinación entre la Secretaría de Emergencias y la Zona Sanitaria III fue determinante para que, una vez que el clima lo permitió, el traslado fuera inmediato, evitando un descenso a lomo de mula que habría demandado horas de exposición y riesgo adicional para la integridad del paciente.
El uso de medios aéreos para este tipo de rescates pone de manifiesto la precariedad de los accesos en las zonas de invernada y la dependencia absoluta de la tecnología en situaciones de emergencia sanitaria. Mientras el poblador permanece internado bajo observación, el operativo concluyó con el repliegue de las fuerzas terrestres que custodiaron su vida durante más de doce horas en el corazón del macizo andino. La efectividad del rescate dependió, una vez más, del compromiso del personal de salud de Buta Ranquil que no abandonó al herido en las horas de mayor incertidumbre climática.
.



