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Otra vez la basura en Plottier: vecinos pagan doble por el servicio

La gestión de residuos en la ciudad de Plottier ha colapsado, sumergiendo a barrios como Los Cerezos y Colonia San Francisco en una situación de abandono sanitario insostenible. Vecinos de la zona denuncian que el servicio de recolección municipal ha mermado notablemente hasta desaparecer por completo en diversos sectores periféricos. Lo paradójico de la situación es que, a pesar de que el costo del retiro de desechos está incluido en las tasas municipales que los ciudadanos abonan puntualmente, las familias se ven obligadas a recurrir a la contratación de servicios privados para evitar que la basura se acumule frente a sus hogares.

Ante la ausencia de los camiones recolectores oficiales, ha proliferado un mercado informal de fletes y camionetas particulares que cobran tarifas que rondan los 10.000 pesos por retiro. Sin embargo, esta solución temporal ha generado un problema ambiental aún mayor: el basural de Plottier, ubicado al pie de la barda, se encuentra cerrado con tranquera y candado desde hace varios meses. Al no poder ingresar al predio para realizar la disposición final de los residuos, los recolectores privados terminan arrojando las bolsas y desechos directamente sobre la vereda y el acceso al basurero, creando un foco infeccioso de grandes dimensiones a cielo abierto.

La indignación de la comunidad crece al observar cómo se degrada el espacio público mientras el municipio mantiene el cobro de un servicio que no presta. La acumulación de desperdicios en las inmediaciones de la barda no solo afecta la estética del paisaje natural, sino que representa un riesgo epidemiológico inminente para los barrios circundantes. Los frentistas exigen que el Ejecutivo local brinde explicaciones sobre el cierre del predio de disposición final y normalice de manera urgente el servicio de recolección en las zonas postergadas, donde el pago de impuestos no se traduce en beneficios básicos.

Esta crisis de salubridad pone de manifiesto la falta de planificación en la gestión ambiental de la localidad neuquina en este inicio de 2026. Mientras el conflicto se agrava, los microbasurales improvisados en las afueras del depósito municipal continúan creciendo, alimentados por la desesperación de vecinos que ya no encuentran respuesta en las vías oficiales. La exigencia es clara: la reapertura inmediata de la zona de descarga y la restitución de las rutas de los camiones municipales para frenar el impacto del desborde de basura en la vía pública.

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