Muerte de un bebé en San Lorenzo: denuncian fallas estatales

La tragedia que terminó con la vida de un niño de un año y medio en el barrio San Lorenzo Sur de Neuquén sumó un capítulo de extrema crudeza tras el testimonio de su tía, Jessica Palavecino. La familiar denunció públicamente que el menor se encontraba en una situación de vulnerabilidad extrema y que el deceso ocurrió mientras la madre se encontraba bajo los efectos de sustancias estupefacientes. Según el relato, el bebé se habría ahogado en un balde con apenas 20 centímetros de agua en el baño, en un momento en que no contaba con supervisión alguna, confirmando las peores sospechas sobre el contexto de abandono que rodeaba a la víctima.
Palavecino aseguró haber intentado activar los mecanismos de protección infantil en reiteradas oportunidades sin obtener una respuesta efectiva. La mujer detalló llamados a las líneas 102 y 148, además de pedidos directos de auxilio en el destacamento policial, alertando que el menor estaba solo y en peligro. “Me dijeron que tenía que llamar de lunes a viernes de 8 a 15”, denunció la tía, exponiendo una presunta burocratización de la asistencia ante una emergencia infantil que requería intervención inmediata. Esta falta de seguimiento institucional es ahora uno de los ejes que la familia pretende judicializar mediante una denuncia penal contra los organismos intervinientes.
El trasfondo del caso revela un historial de adicciones que, según la denunciante, comenzó incluso antes del nacimiento del niño. Palavecino afirmó que su hermana asistió al parto bajo los efectos de drogas y que, a pesar de que el hospital Heller tuvo conocimiento de esta situación por la condición de prematuro del bebé, no existió un control posterior que garantizara su seguridad. Durante un allanamiento en la vivienda donde ocurrió el hecho, la policía secuestró entre 14 y 15 plantas de marihuana, lo que refuerza la hipótesis de un entorno doméstico signado por el consumo problemático y la falta de cuidados básicos.
Actualmente, la madre del menor permanece detenida mientras se aguardan los resultados finales de la autopsia para determinar si la causa de muerte fue asfixia por sumersión y si existen otras lesiones que indiquen maltrato previo. El Ministerio Público Fiscal procesa los testimonios del entorno familiar, incluyendo declaraciones de menores bajo protocolos especiales, para definir si la imputación será por negligencia o abandono de persona seguido de muerte.


