Luis Caputo anticipa una inflación del 2,5% para enero

El ministro de Economía, Luis Caputo, proyectó que el índice de precios de enero se ubicará “en torno al 2,5%”, consolidando la tendencia a la baja que busca el Palacio de Hacienda. En una entrevista radial brindada este lunes, el funcionario adelantó los números que el INDEC oficializará en los próximos días, subrayando que la prioridad absoluta del Gobierno es alcanzar una convergencia inflacionaria con estándares internacionales. Caputo enfatizó que la hoja de ruta trazada por el presidente Javier Milei apunta a eliminar la inercia de precios, tras haber superado los picos de volatilidad registrados a mediados del año pasado.
Respecto al comportamiento de los precios durante 2025, el titular de Economía explicó que el repunte observado en el segundo semestre respondió a una caída puntual en la demanda de dinero por la incertidumbre del proceso electoral previo. No obstante, aseguró que ese fenómeno fue transitorio y que el escenario actual de 2026 es de mayor previsibilidad. Para el ministro, el éxito del programa radica en la convergencia inflacionaria, un proceso que se apoya en el equilibrio fiscal y una política monetaria restrictiva que, según sus palabras, permitirá que las tasas de interés sigan descendiendo y atraigan inversiones productivas.
En el frente cambiario, Caputo defendió el esquema de bandas cambiarias y la estabilidad del dólar, factores que considera determinantes para el anclaje de expectativas. Sobre la salida del cepo para las empresas, el funcionario mantuvo la cautela y ratificó la estrategia gradualista: el levantamiento de las restricciones se concretará únicamente cuando el Banco Central logre las condiciones de robustez necesarias. “La paciencia ha pagado mucho”, afirmó el ministro, destacando que no se tomarán medidas apresuradas que pongan en riesgo la estabilidad macroeconómica lograda en el inicio de este ciclo.
Finalmente, el ministro definió al 2026 como el año de la consolidación económica, donde los efectos de rezago de la crisis anterior comenzarán a disiparse definitivamente. Con un tipo de cambio estable y una inflación en franco descenso, el Gobierno espera que la convergencia inflacionaria se traduzca en una mejora real del poder adquisitivo y un clima de negocios favorable. Caputo cerró su intervención con un mensaje de optimismo, asegurando que el país goza hoy de una “estabilidad y esperanza” cimentada en el orden de las cuentas públicas y la firmeza del plan económico vigente.



