Diputados debate la reforma laboral bajo la presión del paro nacional

En una jornada marcada por la parálisis total del transporte y los servicios, la Cámara de Diputados de la Nación inicia este jueves una sesión maratónica para tratar la reforma laboral. Con el presidente Javier Milei en Estados Unidos por la cumbre del Board of Peace, el oficialismo busca consolidar la aprobación de un proyecto que ya cuenta con media sanción del Senado, pero que regresa a la Cámara Baja tras modificaciones de último minuto. Para asegurar el quórum y los votos de los bloques aliados, La Libertad Avanza confirmó la eliminación del polémico artículo 44, que permitía a las empresas reducir hasta un 50% el salario de trabajadores con licencias médicas por enfermedad, un punto que generaba fuertes resistencias en el PRO y sectores del radicalismo.
Pese a este retroceso estratégico, el Gobierno ratificó que no habrá cambios en el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), uno de los pilares de la iniciativa que busca reconfigurar el sistema de indemnizaciones. El debate se produce en un clima de extrema tensión, luego de que la histórica fábrica de neumáticos FATE anunciara el cierre de su planta y el despido de 200 empleados, hecho que el Ejecutivo calificó como una maniobra política para influir en la votación. La sesión, coordinada por el titular de la Cámara, Martín Menem, y supervisada por el ministro del Interior, Diego Santilli, se proyecta con una duración superior a las 15 horas debido a la extensa lista de oradores y al rechazo unánime de los bloques de izquierda y el kirchnerismo.
En las calles, el paro nacional de 24 horas convocado por la CGT se siente con fuerza, especialmente en el sector transporte. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) decidió adherir a la medida de fuerza a pesar de la vigencia de una conciliación obligatoria, lo que llevó al Ministerio de Capital Humano a advertir sobre la posible quita de la personería gremial para el sindicato. La huelga afecta también a bancos, recolección de residuos y vuelos comerciales, configurando un escenario de aislamiento para la Ciudad de Buenos Aires mientras los legisladores definen el futuro de la normativa laboral que, de ser aprobada hoy con cambios, deberá regresar una vez más al Senado para su sanción definitiva.
La estrategia del oficialismo, encabezada por Gabriel Bornoroni en el recinto, apunta a sancionar la ley antes de la finalización de las sesiones extraordinarias. En la Casa Rosada confían en que el alivio fiscal y la flexibilización de ciertos artículos permitirán obtener los votos necesarios, a pesar de la advertencia de las centrales obreras sobre la pérdida de derechos adquiridos. Con el cierre de FATE como telón de fondo y el monitoreo remoto de Milei, el Congreso se encamina a una de las votaciones más determinantes para el programa económico libertario en lo que va de 2026.



