Abusos en Unión Vecinal: pagaba a menores para que le envíen imágenes explícitas

La justicia neuquina formuló cargos y dictó la prisión preventiva para un abogado y entrenador de fútbol infantil del Club Unión Vecinal, acusado de integrar una compleja red de abuso sexual, estafas y captación de menores. La investigación, liderada por el fiscal general Maximiliano Breide Obeid y la asistente letrada Cecilia Sabaté, se disparó hace un mes tras la denuncia de una madre que sospechaba de los costosos regalos que recibía su hijo. Al profundizar en las pesquisas, el Ministerio Público Fiscal (MPF) descubrió un mecanismo de manipulación basado en el poder que el imputado ejercía sobre adolescentes de entre 14 y 17 años, a quienes controlaba mediante la titularidad en el equipo, transferencias de dinero y viajes de pretemporada financiados de su propio bolsillo.
El accionar delictivo del imputado trascendía lo deportivo: se valía de un esquema de delitos económicos para solventar los gastos de captación. Según la fiscalía, el hombre abría cuentas bancarias a nombre de terceros para obtener créditos personales, dinero que luego utilizaba para pagar hoteles en destinos como Las Grutas o San Martín de los Andes, donde los jóvenes dormían en su propia casa. En la causa consta el secuestro de un cheque por 150 millones de pesos entregado a un adolescente de 15 años, lo que evidencia la magnitud de los recursos manejados para comprar el silencio de las víctimas y ganar la confianza de las familias, a quienes también agasajaba con obsequios.
La gravedad del caso escaló ante la sospecha de producción y comercialización de imágenes de abuso sexual infantil. Peritajes realizados sobre dispositivos digitales revelaron que el entrenador solicitaba imágenes y videos de contenido sexual a través de redes sociales con mensajes efímeros como Snapchat. Debido a la complejidad tecnológica de estas maniobras y el posible uso de criptomonedas en la “internet oscura”, el MPF solicitó la colaboración del área de cibercrimen de la Ciudad de Buenos Aires. Aunque la fiscalía requirió cuatro meses de detención, el juez interviniente otorgó inicialmente 15 días de prisión preventiva para proteger a los testigos, mientras se espera que otros jóvenes se animen a declarar tras romperse el círculo de dominación.



