Enviaron a juicio a la mujer que chocó alcoholizada a 122 km/h y provocó graves lesiones a su bebé en la Ruta 7
La fiscal Lucrecia Sola logró la elevación a juicio de la causa contra C.S.S. por las severas lesiones sufridas por su hijo de 14 meses al chocar a 122 km/h y alcoholizada en la Ruta Provincial 7. El juez de garantías Luis Giorgetti ratificó la carátula de lesiones graves con dolo eventual contra la acusada, quien reincidió en agosto de 2025 al atropellar y matar a la motociclista Elizabeth Martínez en el mismo corredor.

Un complejo y severo expediente por imprudencia vial avanzó en los tribunales neuquinos tras la decisión adoptada por el juez de garantías Luis Giorgetti, quien dispuso elevar a juicio oral la causa penal que se le sigue a C.S.S., de 25 años. La acusada responderá ante un tribunal colegiado por el delito de lesiones graves agravadas por el vínculo con dolo eventual, en perjuicio de su hijo de tan solo 14 meses. El hecho investigado por el Ministerio Público Fiscal ocurrió el 27 de julio de 2024 sobre la Ruta Provincial 7, en cercanías del expeaje de la ciudad de Centenario. La gravedad del caso se incrementa al constatarse que la misma imputada es la persona que, un año más tarde, el 1 de agosto de 2025, atropelló y causó la muerte de la motociclista Elizabeth Martínez sobre la misma calzada tras cruzar un semáforo en rojo.
De acuerdo con la teoría del caso reconstruida por la fiscal Lucrecia Sola y la asistente letrada Dolores Franco, la imputada guiaba un vehículo Volkswagen Vento a una velocidad de 122,49 km/h —superando en más del doble la máxima permitida de 60 km/h en ese tramo—, carecía de habilitación para conducir y registraba graduación de alcohol en sangre. Al aproximarse a una zona de curvas, la conductora perdió el control del rodado y colisionó de forma violenta contra un poste del alumbrado público. Como consecuencia del impacto, el lactante —que viajaba sin cinturón de seguridad y en una silla infantil que no se encontraba anclada al asiento— fue despedido dentro del habitáculo y hallado entre la puerta y las piernas de la mujer, sufriendo fracturas múltiples en el cráneo, el fémur y el húmero.
La tramitación de la causa registró un giro decisivo en los estrados judiciales. El 3 de julio de 2025, la fiscalía había dispuesto la aplicación del criterio de oportuna “pena natural” al evaluar que el sufrimiento moral de la madre extinguía la necesidad de un reproche penal. Sin embargo, al reincidir semanas después en un choque con desenlace fatal en la misma arteria vial, la fiscal Lucrecia Sola revocó el beneficio al comprobar la reiteración sistemática de conductas temerarias al volante. Durante la audiencia de control de acusación, el magistrado Luis Giorgetti rechazó la pretensión de la defensa para recalificar la figura a un delito culposo, negó el otorgamiento de una suspensión de juicio a prueba (probation) y aceptó la querella presentada por el padre del niño, admitiendo las pericias médicas, testimonios de la Policía del Neuquén, imágenes de las cámaras del Centro de Monitoreo Urbano y el volcado de datos del teléfono celular de la acusada.



