Neuquén acelera el debut de sus semáforos inteligentes

Atravesar la zona norte de la capital neuquina en hora pico exige una paciencia de hierro. Sin embargo, los frenos eternos y las filas interminables en el asfalto prometen transformarse en un recuerdo analógico. La inteligencia artificial tomó formalmente el control de los primeros cruces viales de la ciudad para enterrar los ciclos de luces fijas y obsoletos.
El plan municipal busca entrelazar las 338 esquinas con semáforos que tiene la capital para dar paso a una gestión automatizada en tiempo real. La primera prueba de fuego ya está en marcha sobre el corredor de las avenidas Doctor Ramón y Leloir, el núcleo neurálgico donde confluyen miles de vehículos diarios del Alto Valle.

¿Cómo funciona la semaforización inteligente?
El cambio de paradigma es estructural. Hasta hoy, si un semáforo requería una modificación en su sincronismo por un choque o una manifestación, un equipo técnico debía trasladarse físicamente hasta la caja de control de la esquina. Con esta actualización, los dispositivos pasan a reportarse en red a una central de monitoreo.
La verdadera mutación ocurrirá al cumplirse el plazo técnico de dos meses. Una vez reconectados los 140 controladores centrales, la comuna iniciará la colocación de cámaras sensoras sobre el pavimento. Estas ópticas no operan como fotomultas, sino como lectoras dinámicas de caudal: si una calle registra una cola de dos cuadras y la vía perpendicular se encuentra vacía, la inteligencia artificial alterará el segundero de forma autónoma para evacuar el embotellamiento en segundos.



