Detectan 20 menores en situación de calle en Neuquén
Un informe de la Red Solidaria reveló que existen 671 personas en situación de calle en Neuquén capital sufriendo las consecuencias del invierno y las lluvias. Entre las víctimas se detectaron 21 menores de edad acompañados por sus madres, quienes evitan los operativos públicos por temor a las intervenciones de la Ley 2302, obligando a una red de iglesias y ONG a distribuir viandas directamente en sus refugios.

El trabajo de contención y asistencia social que despliega la Red Solidaria en Neuquén capital cobró una relevancia crítica durante las últimas jornadas debido al impacto de las lluvias persistentes y las bajas temperaturas extremas que marcan la transición hacia el invierno. Las condiciones climáticas actuales, que en el ámbito doméstico representan una incomodidad menor, se transformaron en una amenaza real y un desafío extremo de supervivencia para aquellos ciudadanos vulnerables que carecen de una vivienda para refugiarse de las inclemencias del tiempo. En este contexto, un reciente relevamiento territorial expuso la crudeza de la vulnerabilidad social en el entramado urbano de la capital provincial.
Las estadísticas recolectadas por la organización civil revelaron que existen exactamente 671 personas en situación de calle en Neuquén, un indicador alarmante que expone el crecimiento de la desprotección en la región. El informe, presentado de forma pública por el referente de la red y miembro de Scouts de Argentina, Rubén Lezcano, arrojó datos demográficos preocupantes dentro del universo de los damnificados: el 24% del total de la población censada corresponde a mujeres y se constató la presencia activa de 21 menores de edad, que van desde la primera infancia hasta la adolescencia.
La presencia de niños y adolescentes en la vía pública activó los protocolos de alerta de las redes de contención. Según explicaron los coordinadores de los operativos de asistencia, las madres de estos menores demuestran una extrema cautela y reticencia al momento de acercarse a los puntos de distribución de alimentos calientes. Este comportamiento esquivo responde al temor fundado de las mujeres ante la posibilidad de que los organismos estatales o el Poder Judicial dicten medidas de abrigo o institucionalización en el marco de la Ley 2302 de Protección Integral de los Derechos del Niño y del Adolescente. Las familias son conscientes de que la falta de un techo digno puede derivar en intervenciones judiciales destinadas a albergar a las criaturas por vías institucionales.
Frente a esta encrucijada de desprotección y miedo, las agrupaciones comunitarias modificaron sus estrategias de abordaje en el territorio para garantizar el cuidado humano sin romper los lazos filiales. En lugar de centralizar las entregas en los camiones de asistencia, los voluntarios se encargan de trasladar las raciones de comida directamente hacia los refugios precarios o los puntos donde se localizan las madres, evitando de este modo que las familias se expongan públicamente en los operativos masivos.
Para dar respuesta a la demanda alimentaria que crece al ritmo del descenso de la temperatura, se consolidó un cronograma de asistencia interinstitucional coordinado por múltiples organizaciones no gubernamentales y comunidades religiosas de la ciudad. El esquema de distribución nocturna está integrado por entidades de reconocida trayectoria solidaria como la Casa de las Naciones, la Iglesia de Altabarda, el voluntariado Noche de Caridad y la comunidad de Nuestra Señora de Lourdes —que implementó el programa asistencial bajo el nombre de Pan de Amor—. A este esfuerzo estructural se suman los grupos de jóvenes denominados Menos Bla Más Amor y la Iglesia Cristiana Evangélica del Parque Industrial, entre otros colectivos vecinales.
Los referentes comunitarios indicaron que la regularidad de las salidas nocturnas es vital, ya que cientos de personas en extrema vulnerabilidad esperan la llegada de los vehículos todos los días para asegurarse la única comida caliente de la jornada antes de enfrentar las horas más críticas de la noche al ras de la intemperie.



