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Advierten por la toxicidad del humo tras el incendio del depósito de La Anónima

El municipio de Cipolletti advirtió sobre la toxicidad y el carácter contaminante del humo que emana del destruido depósito de La Anónima, generado por la combustión de productos de limpieza y mercadería general. Las autoridades conformaron una mesa técnica para diagramar la remoción de escombros, mientras la lluvia hace que el humo permanezca a baja altura sobre las zonas residenciales.

Las consecuencias del destructivo incendio que arrasó con el depósito regional de los supermercados La Anónima continúan afectando de manera directa a la región. La jefa de Protección Civil de Cipolletti, Ayelén Quijada, advirtió públicamente a través de medios regionales que el humo que emana de las ruinas de la gran estructura posee componentes de toxicidad y es altamente contaminante. Esto se debe a la combustión incompleta y a la combustión química generada por la mezcla de diversas sustancias atrapadas bajo los escombros, las cuales incluyen artículos de limpieza, electrodomésticos y mercadería general de la canasta familiar. A pesar del complejo panorama ambiental, la funcionaria aclaró que, hasta el momento, los servicios asistenciales de salud no han registrado denuncias formales por cuadros de intoxicación aguda.

El comportamiento de la densa nube gaseosa se vio alterado en las últimas horas por las condiciones meteorológicas que imperan en la zona. La funcionaria explicó que la presencia de lluvias y las precipitaciones pluviales actuales actúan de forma positiva al colaborar con las tareas de enfriamiento que realizan los bomberos sobre los últimos focos activos. Sin embargo, este mismo factor climático genera un efecto adverso en el ambiente urbano: provoca que el humo permanezca a muy baja altura respecto del suelo, incrementando de forma notoria el olor nauseabundo y la densidad del aire en todas las áreas residenciales aledañas al predio siniestrado.

Mesa técnica de urgencia y recomendaciones a los vecinos

Ante el reclamo generalizado de la comunidad por las condiciones del aire, se coordinó de forma inmediata una mesa técnica de urgencia. El espacio de toma de decisiones está integrado por el secretario de Gobierno de la comuna, personal especializado del área de Medio Ambiente y los jefes del cuerpo de bomberos, quienes tienen la tarea de delinear el plan definitivo para la remoción segura de los escombros metálicos y el posterior saneamiento ambiental del predio privado. Los especialistas explicaron que el colapso del techo de chapas selló las brasas, lo que genera que los materiales sigan ardiendo como un carbón encendido en una combustión interna de difícil acceso.

Respecto de los comentarios y quejas de los vecinos de los barrios cercanos sobre ardor persistente en los ojos, lagrimeo y picazón en las vías respiratorias, Ayelén Quijada remarcó que el sistema hospitalario local se encuentra bajo monitoreo y no reportó un ingreso inusual de pacientes asociados a patologías causadas por el siniestro. No obstante, desde el organismo municipal instaron a la población a mantener al máximo las precauciones sanitarias, evitar la exposición prolongada al aire libre en los momentos de mayor densidad de humo, mantener aberturas cerradas y comunicarse de inmediato ante cualquier síntoma o malestar físico severo a la línea de emergencias 109 de la comuna o al 911 de la Policía de Río Negro.

Guardia de cenizas permanente e impacto en el ejido urbano

En el sitio del desastre, el personal de bomberos mantiene de forma ininterrumpida las denominadas guardias de cenizas. Las dotaciones vigilan el sector afectado para enfriar los puntos críticos y evitar que el fuego vuelva a reavivarse con fuerza por debajo de las pesadas estructuras colapsadas. Las tareas de extinción total y remoción demandarán varios días debido a que el edificio se encontraba al 90% de su capacidad operativa al momento de iniciarse el fuego.

Las autoridades locales destacaron de manera especial la actitud colaborativa y la paciencia demostrada por la comunidad frente a la magnitud de la catástrofe que alteró la rutina de la ciudad. Asimismo, ratificaron que los próximos operativos de limpieza y el retiro de los materiales quemados se realizarán bajo estrictos protocolos de seguridad para mitigar el impacto ambiental en el ejido urbano del Alto Valle, garantizando que el humo residual afecte lo menos posible la salud de los habitantes rionegrinos.

Redacción

La calle con voz

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