DestacadasRegionales

Vecinos de El Chañar denuncian represión y exigen el inicio inmediato de la obra de luz

La paciencia de las 58 familias de la Picada 3 Sur, en el barrio Costa Verde de San Patricio del Chañar, llegó a su límite. Tras seis años de gestiones administrativas, promesas incumplidas y dos días consecutivos sin suministro eléctrico, los vecinos mantienen un acampe a la vera de la Ruta 7. La protesta, que comenzó en la madrugada del lunes, estuvo marcada por momentos de violencia cuando los residentes intentaron subir a la calzada y fueron repelidos por la policía con disparos de escopeta.

Victoria Ríos Figueroa, vocera del grupo, denunció que la represión duró apenas minutos, obligándolos a replegarse hacia un camino alternativo paralelo a la ruta. “Nos reprimieron con escopetas; decidimos bajarnos y quedarnos al costado sin hacer disturbios, pero para que se haga visible que estamos viviendo sin luz y sin gas, calefaccionándonos solo con leña en medio de este frío”, relató la vecina, enfatizando que la medida es ahora un “acampe pasivo” que no interrumpirá el tránsito hasta recibir una respuesta concreta.

Un contrato vencido y promesas de campaña

El reclamo se sustenta en documentación oficial que los propios vecinos exhiben como prueba de su voluntad de pago. Según detallaron, el municipio les otorgó la nomenclatura catastral para convertirlos en contribuyentes y así financiar la obra, cuyo presupuesto ya fue aprobado. El 2 de diciembre de 2025 cerró el registro de oposición sin objeciones, disparando un plazo de 90 días para la ejecución de los trabajos. Sin embargo, a casi cinco meses de aquel hito, la obra que debería haber finalizado en marzo ni siquiera ha comenzado.

La diferencia, según denuncian, es geográfica y política: mientras los barrios dentro del casco urbano han recibido las inversiones, la periferia rural de las chacras ha quedado postergada. “Dicen que falta dinero, pero se endeudan diciendo que es para la luz y nosotros seguimos igual. Ya agotamos la diplomacia; no nos vamos a mover de acá hasta que veamos al EPEN o al municipio entrar a trabajar en el barrio”, sentenció Ríos Figueroa.

Diálogo quebrado bajo el frío

Durante la jornada de ayer, el municipio intentó una mediación a través del comisario local, solicitando que dos representantes se acercaran a la sede comunal. La asamblea vecinal rechazó la propuesta, exigiendo que sean los funcionarios quienes se acerquen a la ruta para dar explicaciones frente a todas las familias. Mientras tanto, el acampe resiste con ollas populares y fogatas, advirtiendo que la protesta se mantendrá firme a pesar de las inclemencias climáticas que azotan a la región.

Redacción

La calle con voz

Noticias relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver al botón superior