Vecinos saturan de basura las escuelas en Islas Malvinas

El barrio Islas Malvinas se enfrenta a una crisis de higiene urbana derivada de la falta de conciencia ciudadana, según denunció el presidente de la Comisión Vecinal, Juan Antiquir. El dirigente vecinal expuso que el entorno de los establecimientos educativos se ha convertido en depósitos de residuos a cielo abierto, donde los residentes no solo saturan los canastos exclusivos de las escuelas con basura doméstica, sino que también arrojan residuos voluminosos en las veredas periféricas. La situación resulta crítica considerando que los establecimientos reciben a cientos de alumnos diariamente entre desechos acumulados.
Pese a que el operativo municipal de limpieza “puerta a puerta” recorrió el sector en agosto para retirar chatarra, escombros y restos de poda, el alivio duró apenas unos días. Antiquir señaló que, inmediatamente después de finalizado el servicio oficial, se reinició el volcado clandestino de elementos pesados frente a los colegios. Esta conducta anula los esfuerzos logísticos de la ciudad y genera focos infecciosos en perímetros que deberían estar resguardados por su función social y educativa, evidenciando un desprecio sistemático por el espacio compartido y la higiene urbana.
El reclamo vecinal apunta a la irresponsabilidad de quienes, teniendo opciones de disposición final, eligen la comodidad de la vía pública para descartar desperdicios de gran escala. La sobrecarga de los canastos escolares impide que el servicio de recolección ordinario cumpla con su tarea, dejando bolsas de residuos desparramadas que atraen plagas y generan olores nauseabundos en los ingresos a las aulas. Hasta el momento, las campañas de sensibilización no han logrado frenar el avance de estos basurales improvisados en las esquinas de mayor circulación del barrio.
Desde la vecinal remarcan que la infraestructura escolar está siendo utilizada como un vertedero alternativo ante la falta de compromiso de una parte de la población. La persistencia de escombros y basura pesada en los frentes escolares tras apenas meses de una limpieza integral pone en duda la efectividad de los operativos si no hay un control punitivo sobre los infractores.




Lamentablemente es una falta de respeto que no tomen conciencia los vecinos. Un desastre total una verdadera vergüenza…