Sobrevivir a un vuelco, pero no a los trámites: Margarita espera una cama para volver a caminar

El pasado 12 de enero, la vida de Margarita Casas Cordero (67) dio un vuelco literal. Iban camino a Chile, un viaje familiar que terminó entre los fierros retorcidos en la Ruta Nacional 242 que une Las Lajas con Pino Hachado. Ella salió despedida del vehículo. Fue el milagro dentro de la tragedia: su familia solo sufrió golpes, pero Margarita se llevó la peor parte.
Hoy, dos semanas después, Margarita enfrenta dos potenciales riesgos: las 10 costillas fracturadas que le exigen la ayuda de un respirador y los sistemas administrativos del sistema de salud.
Margarita fue trasladada de urgencia de Las Lajas al hospital de Zapala. Allí la estabilizaron, pero el diagnóstico es claro y urgente: tiene lesiones graves en las vértebras lumbares. Si no se opera ya, teme que no pueda volver a caminar.
Aquí empieza el otro inconveniente. La operación debe hacerse en el Hospital Castro Rendón de Neuquén Capital, el centro de salud de mayor complejidad.
La primera promesa fue para el 22 de enero. Margarita esperó pero no salió el traslado. Ahora, le dicen que podría ser el lunes 27 de enero. Pero no hay confirmación oficial.
La paciente tiene la cobertura social de PAMI y la disponibilidad de camas en el Castro Rendón depende estrictamente del proceso de auditorías o de convenios de la obra social.
El tiempo de Margarita para recuperarse no espera aletargadas decisiones administrativas. Cada día que pasa sin esa cirugía, las posibilidades de recuperar su vida habitual pueden llegar a disminuir.
La familia Casas Cordero exige que la Dirección del Castro Rendón y PAMI de Neuquén acuerden conseguir una cama y un quirófano de forma urgente.



