Esperan lluvia en la Comarca Andina

Los incendios en Chubut han alcanzado una fase crítica tras jornadas de condiciones climáticas extremas que facilitaron la propagación del fuego. El avance de las llamas ha sido devastador, con estimaciones oficiales que indican que ya se han consumido más de 30 mil hectáreas en todo el territorio provincial. Las autoridades forestales y los brigadistas centran ahora sus expectativas en el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional, que emitió una alerta amarilla por lluvias y chaparrones persistentes para este jueves, factor que se presenta como la herramienta definitiva para frenar el avance de los focos ígneos.
La situación en el Parque Nacional Los Alerces y sus zonas aledañas ha sido calificada como de extrema complejidad debido a la topografía del terreno y los fenómenos meteorológicos recientes. Durante el miércoles, la combinación de vientos intensos y calor agobiante propició la formación de pirocúmulos, columnas convectivas de humo y cenizas que generaron nuevos focos activos a gran distancia del frente principal. Esta dinámica de incendios forestales descontrolados ha puesto al límite los recursos de combate, haciendo que la llegada de precipitaciones sea el único alivio real para las cuadrillas que trabajan en el terreno.
Junto con el alivio del agua, se prevé un marcado descenso de la temperatura en la región cordillerana. Tras una semana de calor sofocante, las máximas no superarán los 23° durante los próximos siete días, lo que representa una tregua térmica fundamental para reducir la reactivación de brasas y puntos calientes. Los equipos de emergencia monitorean minuto a minuto el comportamiento de las nubes, ya que la humedad ambiente facilitará las tareas de enfriamiento en sectores donde el acceso terrestre es prácticamente imposible por la densa vegetación y las pendientes escarpadas.
La magnitud de estos incendios forestales en este inicio de 2026 reabre el debate sobre la prevención y el impacto del cambio climático en la Patagonia. Mientras los brigadistas aguardan que los chaparrones pronosticados tengan la intensidad suficiente para extinguir las llamas de fondo, la provincia permanece en estado de máxima alerta. La prioridad absoluta sigue siendo la protección de las comunidades rurales y la preservación de los bosques milenarios, que hoy dependen de un cambio favorable en la dirección del viento y la efectividad de las lluvias esperadas para las próximas horas.



